segunda-feira, 15 de junho de 2009

Describiendo las relaciones

por Priscila Vargas
En este cuento de Ana María Matute -la rama seca- somos muchas veces sorprendidos por los gestos de cariño y amistad entre la niña de los Mediavilla y doña Clementina, su vecina, que viven en un pueblo en el campo. Al contrario de lo que se podría pensar, la simplicidad de la vida rural y el tamaño del pueblo no aproxima a la gente, sus vidas está marcada por la carencia. Carencia de afeto y de proximidad. El texto deja en los lectores la marca y el valor de lo sencillo, enseñando que no nos podemos agarrar a las cosas materiales, ni siquera a lo que vemos, aprendemos que lo más importante es lo que sentimos.

"La rama seca"


Lo leímos... La rama seca... Dulce y amargo a la vez. Sorprendente e impactante y, sin lugar a duda, señor de un final lleno de sabores y desgarro... sobre todo para aquellos que no conocen la obra de Ana Maria Matute.
El texto trae experiencias y palabras nuevas, también nos brinda como algunas expresiones marcadamente orales. Éste es uno de los elementos que hacen con que el lector se aproxime tanto y tan delicadamente de los personajes. Éste no es un cuento de hadas sino un cuento de almas, de sangre, de dolor, un cuento vivo en el cual oímos latir los corazones.
Hablando de lo formal, es un buen texto para trabajar el imperativo así como diminutivos y aumentativos. A ver algunos ejemplos que mencionamos en nuestra charla:
Formas del Imperativo:
asómate, enséñamela, échamela, siéntate, devuélvesela, baja
Diminutivos:
huertecillo, vantanuco, carita, ramita, quietecita, Pascualín

ANA MARIA MATUTE

Nacida en Barcelona en 1926 Ana María Matute se dio a conocer en la escena literaria española con ‘Los Abel’, una novela inspirada en la historia bíblica de los hijos de Adán y Eva, en la cual reflejó la atmósfera española inmediatamente posterior a la contienda civil desde el punto de vista de la percepción infantil. Este enfoque se mantuvo constante y fue común a otros representantes de la llamada generación "niños asombrados".
A los cinco años, tras haber estado a punto de morir, escribió su primer relato. A los ocho años volvió a padecer otra enfermedad y pasó a vivir con sus abuelos. Se educó en un colegio religioso en Madrid y con 17 años escribió su primera novela -‘Pequeño teatro’- por la cual frimó un contrato pero que no se publicó hasta ocho años después.
Sus novelas no están exentas de compromiso social, pero no se adscriben a ninguna ideología política. Parte de la visión realista imperante en la literatura de su tiempo, y logra un estilo personal basado en lo imaginativo configurando un mundo lírico y sensorial, emocional y delicado. Su obra resulta así ser una rara combinación de denuncia social y de mensaje poético, ambientada en el universo de la infancia y la adolescencia de la España de la posguerra.
Cultivaba el relato corto -‘El tiempo’, ‘Historias de la Artámila’ o ‘Algunos muchachos’, así como textos de corte autobiográfico: ‘A la mitad del camino’ y ‘El río’. En estas páginas evoca sus experiencias de la niñez en el ambiente rural y bucólico. En el campo de la novelística está la trilogía ‘Los mercaderes’ (‘Primera memoria’, ‘Los soldados lloran de noche’ y ‘La trampa’), así como la exitosa ‘La torre vigía’ ambientada en el periodo medieval, y lo siguen: ‘Olvidado Rey Gudú’ (1997) y ‘Aranmanoth’.
También ha escrito cuento para niños, algunos de ellos recopilados bajo los títulos ‘Los niños tontos’, ‘Caballito loco’, ‘Tres y un sueño, ‘Sólo un pie descalzo’y ‘Paulina’.

Sobre la ola verde

por Priscila Vargas
En la "ola" podemos percibir como el escritor construye un texto sobre los problemas cotidianos abordando, sin embargo, hechos fuera de lo corriente. Y vemos como estamos todos envueltos en un gran alboroto. Podemos sentir la agitación agitada, oler los perfumes perfumados, ver la confusión confusa... y para ello es fundamental la adjetivación abundante y, a veces, sorprendente. El gas 'petroleo-clavel' es también un olor 'verde' que asusta y reune a la gente.

Tejiendo consideraciones

por Lucas Benvenuti Antunes
El cuento de Robert Arlt es narrado por un tipo de narradorpersonaje que nos cuenta su experiencia con el gas "petroleo-clavel". El gas se esparce por el texto como por las ciudades dejando a la población curiosa sobre lo qué puede ser, pero los lectores así como los habitantes sólo sabemos que el gas tiene un olor agradable como el de un perfume y hace sentir a los que lo huelen como se estubiesen en el campo. El olor es verde, pues...